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Publicado en el Diario La Nación de Neiva (Huila, Colombia) el 27 Abril de 2014.

En días pasados, fui invitada por la organización Brahma Kumaris en Colombia con sede en Cedritos – Bogotá, para liderar un conversatorio en una bella actividad que ellos denominan: La Escuela de la Felicidad. Encantada acepté y comencé a organizar el tema que expondría. La siguiente es una sinopsis de lo que allí conversamos y que titulé: Los siete pilares angelicales de la felicidad.

Primer Pilar: Gratitud

La gratitud es la forma más rápida de sanar, ser feliz y hacer las paces con cualquier evento de tu vida. De hecho, aligera el camino y es una condición prácticamente natural del ser. Haz del agradecimiento un hábito diario.

Dar las gracias a Dios y a los ángeles es lo primero que debes hacer, no lo último. Tu equipo de apoyo celestial te conoce muy bien. Es una verdad que aún antes de que pidas, ya se te ha respondido.

Segundo Pilar: Aceptación

Acepta la realidad y no quieras controlar lo que es; además, deja ir lo que ya fue. De seguro ya lo has leído, pero igual te lo repito: Aquello a lo que te resistes, persiste. Tarde o temprano entenderás la bendición oculta, ¿Por qué no aceptar desde ya que todo ocurre para tu mayor beneficio?

El siguiente es un modelo de oración:

“Señor, acepto este evento en mi vida, con la comprensión de que para todo hay una razón y un propósito. Entiendo que Tus Planes encajan perfectamente en mi ser”.

Tercer Pilar: Confianza

Confía en la luz, porque tú mismo eres luz. Confía, porque Dios mismo vive en ti. Confía profundamente porque Dios te ama. La luz del Padre te envuelve y te da la certeza de que todo está bien.

Dios nos ofrece libertad con el amoroso regalo que constituye el libre albedrío pero no por ello deja de estar pendiente de cada uno de nosotros, sus hijos. De ninguna manera nos descuida ni abandona. Todos estamos eternamente protegidos.

Cuarto Pilar: Desapego

Al soltar tus apegos creas espacio para la luz. Eres energía creadora, amor incondicional y bondad pura. Todo lo que requieres ya es tuyo y no necesitas jugar a ser poseedor de nada ni de nadie. No te aferres porque las cosas en este mundo de ilusiones que vivimos son pasajeras y prestadas.

Es maravilloso cuando finalmente sentimos que podemos ser felices sin tener los objetos que creíamos indispensables para vivir.

Quinto Pilar: Liberación

Suelta, suelta, libérate. No te quedes con nada, entrégalo a tus ángeles. Dejar ir equivale a dejar llegar.

¿Liberarte de qué? del miedo, de las excusas, del juicio de los demás. Serás realmente libre cuando logres soltar todo el peso que no requieres cargar y cuando te des cuenta que eres el prisionero y el carcelero a la vez de tu propia mente.

Sexto Pilar: Apertura

Permite que el amor se ancle en tu vida, ábrete a nuevas experiencias y vivéncialas. Recibe todo lo que te llegue, todo. La vida comienza donde acaba tu zona de comodidad.

Aquí el secreto de la felicidad radica en dejarte sorprender por lo que se te entregue, no interesa el aspecto externo que presente sino como tú elijas recibirlo, porque recuerda todo lo que te llega es un regalo, tu decides aprovecharlo o desperdiciarlo.

Séptimo Pilar: Compromiso

Valórate, respétate, se tu mejor amigo: El presente es tuyo; lo que significa que puedes renovarte a cada instante.

Comprométete a vivir desde el amor y a erradicar el juicio de tu vida. Ya sabes que en ausencia de la crítica, el chismorreo y la queja, el bien se manifiesta. Antes de caer en cualquier emoción no acertada, pregúntate: ¿Es esto lo que realmente deseo? ¿Soy yo esta persona?

Para desarrollar, cultivar y afianzar en ti estos pilares divinos del agradecimiento, la aceptación, la confianza, el desapego, la liberación, la apertura y el compromiso puedes apoyarte en múltiples seres de luz. No es preciso que conozcas el nombre como tal del ángel, arcángel o grupos de ángeles para invocarlos y pedir su ayuda.

Puedes empezar tus oraciones o conversaciones con tu equipo de apoyo celestial expresando, por ejemplo:

“Ángeles de la liberación: deseo sentirme en paz y feliz en mi interior. Gracias por ayudarme a soltar todo aquello que me detiene y limita. Retírenlo por favor de mi ser y disuélvanlo en la luz. Hecho está”.

Lo mismo puedes hacer con cualquiera de los otros pilares.

Me despido recordándote que la felicidad es un estado y como afirma el argentino Jorge Bucay, todos debemos ocuparnos en encontrarle el sentido a la vida, ser felices y por qué no, ayudar a que otros también se ocupen de ser felices.

Bendiciones de amor, luz y felicidad.

Martha Muñoz Losada

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